Indonesia Día 10: Tercer día de ruta en moto por Bali.

Los días en Bali nos estaban pasando volando, y esque esta isla nos había acogido tan bien, que no veíamos el momento de parar de explorar todas sus carreteras, templos y playas. Hoy nos quedaba otro día lleno de aventuras por delante a bordo de nuestra motillo, visitando los que serían nuestros templos favoritos y recorriendo muchos muchos kilómetros… y si de algo nos dimos cuenta es que, Bali es pequeña pero no homogénea ¿Queréis saber que hicimos en nuestro tercer día de ruta en moto por Bali?

Como el día anterior nos había ido tan bien lo de levantarnos temprano, hoy decidimos hacer lo mismo, así que a las 6h ya estábamos subidos en la moto rumbo al este de la isla. El desayuno lo teníamos incluido en el Pertiwi Bisma, pero no nos lo quisieron poner para llevar, así que lo perdimos, ya encontraríamos algo por el camino.

Pusimos en marcha a nuestra fiel compañera de viajes, la app Maps.me, y nos dijo que nos quedaban nada más y nada menos que 70km hasta nuestro primer destino, el templo Pura Lempuyang (con este nombre sale en la app maps.me). El camino hasta allí se nos hizo bastante largo, tardamos casi 3h en llegar, parando únicamente a poner gasolina, así que quien os diga que es un camino placentero para hacer en moto, miente jajaja sino que se lo digan a nuestros culos y nuestras espaldas 😛 Eso sí, pasamos por lugares preciosos con el volcán Agung al fondo (durante nuestra visita a la isla este volcán estaba en alerta de erupción, y de hecho, una semana después evacuaron a todas las poblaciones de alrededor y prohibían el paso a Pura Lempuyang por riesgo).

Las puertas del cielo por el otro lado

Menos mal que nos habíamos llevado la chaqueta puesta, ya que era increíble el frío que hacía de buena mañana. Fuimos de los primeros viajeros en llegar al templo, tras superar un par de curvas bastante empinadas hasta llegar a la entrada. Se trata de uno de los nueve templos direccionales de Bali, encaramado sobre una colina en la ladera del Gunung Lempuyang (1.058m).

La entrada es gratuita, aunque te piden una donación, cosa que no nos pareció mal. Es un complejo bastante grande, diríamos que de los templos hinduístas más grandes de la isla, ya que en el se comprenden 7 templos, aunque nosotros solo visitamos los dos primeros, ya que no disponíamos de más tiempo para hacer la ruta de 4h que te lleva por todos, hasta finalizar en el Pura Luhur. A la entrada, hay un chico que te da un mapa para que sepas donde están localizados y a que distancia se encuentran unos de otros.

Segundo templo del Pura Lempuyang

No te dejan acceder si no llevas sarong, aunque no os preocupéis, porque podéis alquilar uno en la entrada por 10.000 rupias (0,70€). Es un entorno precioso, con una arquitectura brutal, la inmensa puerta que hay con vistas al volcán Agung parece que te hace tocar el cielo. Nosotros lo visitamos a primera hora de la mañana, y aunque estábamos completamente solos, no se podía ver aún el volcán por la bruma, por eso, lo suyo es ir aL mediodía o al atardecer, para poder verlo, aunque tendrás que hacer cola para sacarte una foto.

Justo enfrente de la puerta están estas tres escaleras que conforman el segundo templo, con las conocidas escaleras de dragón. Es importante saber que está absolutamente prohibido subir por la escalera central. Es un entorno precioso, de parada obligatoria en vuestra ruta por Bali.

Puertas del cielo – Pura Lempuyang

Eran las 10:30h y ya iniciábamos el descenso, hoy queríamos conocer dos templos más, sin saber que uno de ellos se convertiría en nuestro favorito del viaje. Subidos a nuestra moto todoterreno que no nos dio ningún problema en todas nuestras aventuras, y pusimos rumbo al segundo templo del día, el Taman Tirta Gangga o palacio del agua, (con este nombre sale en la app maps.me) que estaba a 13,5km.

Todo el camino estuvimos alucinando con el paisaje, la silueta del volcán entre los arrozales de color verde intenso hace que sea una postal idílica de reclamo turístico. Este era el verdadero lujo de recorrer Bali en moto, poder perderse por esas carreteras y disfrutar de los paisajes sin prisas… desearía cerrar los ojos y teletransportarme allí ahora mismo… bien agarrada a John, mi recién estrenado marido 😛 decididos a disfrutar al máximo.

Perdidos por el este de Bali

En más o menos media hora, llegamos al templo, nos pasamos la entrada, así que estar atentos por que no está muy señalizado. Tras dejar la moto en una especie de caseta abandonada al otro lado de la carretera (así no pagamos el parking, pero fue sin darnos cuenta jejeje, así que ya sabéis), atravesamos un par de restaurantes y tiendas y llegamos a las taquillas de entrada donde tuvimos que pagar 20.000 rupias por persona (1,20€) para acceder al recinto.

Nada más entrar entendí porque le llamaban comúnmente palacio del agua… me acababa de enamorar de ese lugar, de esa estampa, de esa arquitectura, de esos colores, de esa paz…

Tirta Gangga o Palacio del agua

Este maravilloso templo se construyó en 1.948, y esque no pudieron elegir mejor lugar, ya que está enmarcado en colinas con forma de media luna repletas de arrozales… Nada más entrar vimos que había poquita gente, así que decidimos recorrer el templo tranquilamente…

Lo primero que nos encontramos fue la impresionante fuente meru de 11 niveles que podéis ver en la foto superior, junto a una de las piscinas principales… es mágico, es precioso… sin pensármelo dos veces me quité los zapatos, me planté mi vestido favorito del viaje (porque sí, quería hacerme una foto bonita con el vestido en este espectacular lugar y no por eso disfruté menos de la visita) y me fui directa a hacer el recorrido a pie, increíblemente feliz de estar allí.

Tirta Gangga

En la segunda piscina está este precioso puente custodiado por los dragones típicos balineses, que tiene una vista panorámica súper bonita de todo el complejo. La verdad que es un templo para perderse por cada rincón y recrearse todo el tiempo que haga falta.

Vimos que en la primera piscina había enormes koi (unos peces parecidos a las carpas), y una mujer nos dio pan de molde para que se lo diéramos, porque lo había comprado para su peque pero le daba miedo, normal ¡¡¡tenían unas bocas enormes!!!

John dándole el pan a los kois

Se nos estaba pasando el tiempo volando, ya empezaba a apretar el sol, sin darnos cuenta se habían hecho casi las 13h del mediodía, así que tras una última vuelta y con ningunas ganas de irnos, nos despedimos de este recinto de paz y belleza para seguir con nuestra ruta del día.

No olvidéis apuntarlo en vuestra lista de imprescindibles de Bali, porque nosotros si volvemos algún día a esta isla, será el primer templo que visitemos, nos hubiese encantado quedarnos a comer en un warung que había con vistas a la fuente, pero aún teníamos que llegar al templo madre y volver a Ubud.

Tirta Gangga

33km más nos separaban de nuestra próxima parada, el Templo Besakih o Templo madre (Pura Besakih, con este nombre sale en la app maps.me). Volvíamos a alucinar con los paisajes que nos encontrábamos por el camino, y cual hormiga atómica perdida por Bali, era inevitable no bajarme de la moto a hacer alguna que otra instantánea de estos paisajes tan diferentes a lo que estamos acostumbrados.

Tardamos una hora y media en llegar aproximadamente, y aún habiéndonos puesto crema solar para protegernos del sol mientras íbamos en la moto, estábamos rojos como cangrejos.

La hormiga atómica alucinando

El templo Pura Besakih, es conocido como el más importante de Bali. Se trata de un complejo de 23 templos independientes pero relacionados entre sí. De todos los templos que forman el complejo el más importante es el Pura Penataran Agung. Cuando estábamos llegando con la moto, a unos 2km del templo, nos hicieron parar unos locales a base de gritos y aspavientos con los brazos, y esque el pago de la entrada se hace allí en medio de la carretera, Indonesia rules.

Pagamos 15.000 rupias por persona (0,9€), volvimos a la moto y continuamos dirección al templo. Aparcamos la moto junto a otras 200 más, y nos dimos cuenta que aquí habíamos pillado la hora clave turística, así que no disfrutaríamos de la soledad que nos había acompañado en los templos anteriores.

Escalera de subida al templo principal

Nos pusimos los sarongs y nos fuimos directos a la entrada ticket en mano, donde nos asaltaron una decena de guías a los que les insistimos que no necesitábamos su ayuda enseñándoles la guía de Lonely Planet que llevábamos en nuestras manos, además el precio que nos pedían era abusivo, incluso nos decían que era obligatorio entrar con guía, algo que no es cierto.

En este templo nos intentaron timar varias veces, pero no sabían que ya íbamos informados. Primero con las típicas cestas de flores, que te las dan como si fueran un regalo y luego te persiguen por todo el complejo exigiéndote que les pagues X dinero y tratándote de ladrón. También tenéis que saber que al templo principal y a muchos otros, los turistas tienen absolutamente prohibido entrar, pudiéndote llevar incluso arrestado para que pagues multas desorbitadas, así pues, muchos locales proponen al viajero que entre con el a rezar para cobrar parte de esa multa ya que están conpinchados con los policías.

En la parte más alta del templo madre

Nosotros íbamos siguiendo al resto de turistas y nos limitábamos a entrar a los templos donde veíamos bastante gente. Son todos de una estética preciosa y muy cuidados. En algunos se veía a la gente local rezar y era muy interesante ver como se comportaban y lo devotos que eran.

Subimos hasta lo más alto hasta encontrarnos una puerta preciosa que no pudimos evitar fotografiar. Tardamos bastante tiempo en recorrer todos los rincones hasta que un rugido ensordecedor emergió de nuestros estómagos ¡¡¡¡No habíamos comido nada en todo el día!!! Estábamos tan emocionados que ni nos habíamos dado cuenta que desde la cena de anoche no habíamos comido nada, así que a la salida paramos en uno de los puestos callejeros a comprarnos unas oreo y unos helados, ¡¡¡toma dieta saludable!!!

Pura Besakih

Se nos habían hecho las 15:30h de la tarde, y nos quedaban otros 42km de vuelta a nuestro hotel en Ubud, lo que se traducía en unas dos horas a lomos de nuestra motillo. Como ya os comentamos en posts anteriores, nos gustaba llegar al hotel a primera hora de la tarde para poder descansar y disfrutar también un poco de las instalaciones del mismo, y hoy, tras esta paliza en la carretera nos lo habíamos ganado a pulso.

En el camino de vuelta, vimos un accidente de moto de una turista bastante heavy, así que por favor, si decidís conducir moto en Bali tener muchisisisimo cuidado, ya que no se trata de una conducción sencilla debido al tráfico.

Pertiwi Bisma 1

Llegamos al hotel exhaustos sobre las 17:30h, acalorados y con el culo plano, así que sin pensarlo mucho, nos pusimos los bañadores y nos fuimos directos a refrescarnos y relajarnos a la piscina, ¡¡¡Vaya gustazo!!! Pedimos que nos subieran una hamburguesa para compartir a la habitación, ya que las galletas y el helado no nos habían curado el hambre voraz que teníamos, y ese fue nuestro plan de la tarde.

Aprovechamos para buscar en TripAdvisor un sitio recomendado para ir a hacerse un masaje balinés en pareja, y sin dudarlo mucho nos decidimos por el Nick’s Spa, que justamente estaba en la misma calle del hotel. Así pues, con el sol poniéndose sobre los arrozales, y con esta sensación en el cuerpo de haber vivido otro día genial nos fuimos caminando para allá.

Camino al Spa

No habíamos pedido hora ni nada, pero enseguida caímos que aquí se vive al momento, así que nada mas entrar pedimos información sobre los servicios que ofertaban, y sin pensárnoslo mucho, nos decidimos por masaje Chocolate scrube en pareja ¡¡¡Nunca antes nos habíamos hecho un masaje corporal, y menos juntos!!!

Nos llevaron a un cuartito, nos pusieron unas braguitas muy sexys y nos hicieron un masaje exfoliante con chocolate ¡¡¡Que pasada!!! Aunque hubo algún momento que pensaba que me partían la espalda jajajaja

Masaje a la vista

Fue genial, las chicas fueron muy profesionales, todo el tiempo nos preguntaban si estábamos a gusto, si teníamos frío, si nos hacían daño… y lo mejor fue al final, cuando nos prepararon un súper jacuzzi con aceite de jazzmin, flores de loto y unas infusiones para terminar de relajarnos… un colofón espectacular para este día, nos sentíamos tan felices y tan bien… habían pasado más de dos horas sin darnos cuenta 🙂

Cuando ya estábamos arrugados como pasas, nos dimos una ducha que había junto al Jacuzzi, nos vestimos y nos despedimos de las chicas tan majas que nos atendieron. ¿Sabéis que nos costó esta espectacular experiencia? 15€ por persona… más barato imposible.

Jacuzzi en el Nick’s Spa

Hoy tocaba cenar bien, nos lo habíamos ganado, así que nos fuimos directos al Umah Pizza, a comernos una señora pizza cada uno, estaban deliciosas, buenísimas, y encima baratísimas, 8€ pagamos los dos, flipábamos, se convirtió en nuestro restaurante favorito de Bali.

Cansados pero felices nos fuimos de vuelta al hotel, mañana cambiábamos de isla para irnos a las poco conocidas Nusas, nuestras islas favoritas de todo el viaje 🙂

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3 thoughts on “Indonesia Día 10: Tercer día de ruta en moto por Bali.

  1. Hola! estoy preparando nuestro viaje a Indonesia para septiembre y me vienen de lujo vuestros posts, son una maravilla!! estoy esperando impaciente el de las nusas! me hace muchísima ilusión ir a estas islas, pero como no hay mucha información al respecto me fío mucho más de lo que contáis vosotros, a ver si no es muy complicado y podemos ir!!! mil gracias por contarlo todo tan bien!!!

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