Nuestros 11 lugares favoritos de Mallorca

Es imposible negar que las Islas Baleares son un paraíso, este archipiélago perdido en el Mar Mediterráneo es sin lugar a dudas un tesoro. Llenas de rincones de ensueño, playas paradisíacas, historia, buena gastronomía y una arquitectura impresionante, se convierten en un destino ideal para unas vacaciones o una escapada muy especial. Hoy os venimos a hablar de Mallorca, la isla más grande de las Baleares, donde os vamos a confesar cuáles son nuestros rincones favoritos ¿Queréis conocerlos?

Como ya os hemos dicho antes, Mallorca es la isla más grande de todo el archipiélago Balear. Mucha gente cuando la visita, se cree que es fácil de recorrer en dos – tres días, pero lo cierto es que para conocerla bien se merece como mínimo una semana.

Las distancias en la misma tampoco son parecidas a las de Menorca o Ibiza, ya que desde la zona central, que sería Palma ciudad, a la zona de playas de Artá, Alcúdia o Pollença (lejanas al turismo alemán y de borrachera), hay una media de 50 – 70km, que se traducen en una / dos horas de trayecto, por lo tanto, alquilar un coche en lugar de una moto sería mucho más cómodo para cubrir estas distancias.

En este post os vamos a hablar de nuestros rincones favoritos de la isla, distribuidos a lo largo y ancho de la misma. En ellos encontraréis lugares emblemáticos, playas paradisíacas, cafeterías, pueblos típicos mallorquines y con mucho encanto… ¿Estáis preparados?

 1. Palma centro y su Catedral frente al mar: 

Vistas de la Catedral desde el Parc de la Mar

Creo que nunca hemos visto una catedral tan bonita y en un entorno tan idílico, frente al mar, en este caso, frente al Mar Mediterráneo. Emblema de la isla y de la ciudad de Palma, se comenzó a construir hace más de 800 años, alrededor de 1.229, y no es hasta hace unos dos o tres años, en los que se terminaron las obras de reconstrucción y se puede disfrutar de ella sin ningún andamio a la vista.

Conocida por la gente local como “La Seu”, declarada monumento histórico – artístico, es uno de los templos góticos más admirados en el mundo.

Alrededores de La Seu

En los meses de verano, en toda visita a la ciudad de Palma y a su casco histórico, no puede faltar la subida a las terrazas de la catedral desde las que se puede contemplar la bahía de Palma con otra perspectiva. Para ello, la Catedral de Mallorca organiza de lunes a sábado visitas guiadas que permiten descubrir rincones inaccesibles, como el campanario y sus salas.

Nos gusta especialmente pasear por esta zona del centro, ya que está muy bien cuidada, a la vez que rodeada de edificios históricos como el Palacio de la Almudaina, las ramblas, los Jardines de S’Hort d’es Rei, el Parque del Mar, Es Baluard o el Arco de l’Almudaina. 

Parc de la Mar, alrededor de la Catedral

Un buen plan, y uno de nuestros favoritos, es llevarnos un pequeño pic-nic para merendar o cenar, o comprarnos un helado en las ramblas y venirnos a sentar al césped que hay justo enfrente entre el mar y la catedral.

Hay un ambiente juvenil – familiar muy tranquilo, y es precioso quedarse allí hasta que cae el sol y la catedral se ilumina poco a poco, mostrándose más bella si cabe. ¿Que os parece?

¿A quien le apetece un picnic con estas vistas?

2. Degustar un buen llonguet mallorquín en “Es Vaixell”:

Y nos diréis ¿pero qué es un llonguet?, pues es un típico panecillo mallorquín, concretamente de la zona de Palma, que tan solo se lleva a cabo en los hornos y panaderías tradicionales de la isla y que actualmente se encuentra en peligro de extinción jejeje, por eso la gente local, en los últimos años, están llevando a cabo ferias y movimientos gastronómicos a favor y en promoción del mismo para evitar su desaparición.

Nuestro lugar favorito para deleitarnos con uno de ellos, ya sea para desayunar, merendar, comer o cenar (cualquier momento del día es bueno para tomarse uno), es en “es vaixell”. Además de recibir una atención espectacular por parte del personal, el mismo se encuentra en el barrio de “el molinar” con una terracita frente al mar y frente al paseo marítimo (también hay una playita pequeña con duchas justo enfrente), des del cual se puede llegar caminando, en bicicleta o patines, desde La Catedral.

No se admiten reservas, y si al llegar no encuentras mesa, no olvides avisar al camarero para que te apunte en lista. Nunca se suele esperar más de 10/15 minutos, pero con esas vistas la espera se hace amena y merece muchísimo la pena.

Para buenos viajeros como nosotros, nos encanta pasar por su pared camino al baño plagada de postales llegadas de diferentes partes del mundo ¡¡una buena fuente de inspiración mientras te tomas un café, o un llonguet!! 😛 También los podéis seguir en Instagram, aquí os dejamos su cuenta.

3. Un paseo al atardecer por el “Port de Sòller”: 

Para nosotros, sin lugar a dudas, se trata de uno de los puertos naturales más bonitos de la isla. Enmarcado al nord-oeste de la misma, en plena Sierra de Tramuntana, este pequeño y pintoresco pueblo pesquero es ideal para pasear por él, tomarse un helado, darse un chapuzón en la playa o tener una velada romántica en uno de sus restaurantes a pie de playa.

Atardecer en el Port de Sòller

Este es el único lugar de la isla al que se puede llegar en tranvía, ya sea des del centro de Palma o des del centro de Sóller. Es un recorrido muy bonito, en el que se atraviesa parte de la Sierra de Tramuntana, que se ha de hacer almenos una vez en la vida si visitas la isla, aunque sea el trocito des del centro de Sóller hasta el puerto.

Eso sí, los precios del billete no son nada económicos, un billete sencillo del centro al puerto son 7€ por cabeza, y un combinado de Palma al Puerto ida y vuelta son 32€ por persona. Os dejamos toda la información de precios y horarios aquí.

Playa del Puerto de Sóller

Desde aquí, también se pueden llevar a cabo las excursiones típicas a “La Calobra” o a “La Foradada”. Aunque el mejor plan para nosotros es ir a pasear al atardecer, ver como llegan todos los barquitos al puerto al caer el sol y tomarnos un helado mientras contemplamos esa idílica estampa ante nuestros ojos.

¿Se ha colado el Puerto de Sóller en vuestros planes de visita a la isla?

Atardecer en el Puerto de Sóller

4. Arenalet de Na clara y Cala Mata:

Sin lugar a dudas el “Arenalet de Na Clara” es una de nuestras calas favoritas de la isla. Situada al norte de la misma, cerca de la urbanización de Betlem en el municipio de Artà, se trata de una calita de arena y rocas en una de las zonas más tranquilas de Mallorca.

Su acceso no es sencillo, ya que tras dejar el coche en el parking, has de emprender un trekking corto pero de alta dificultad para llegar a ella. Todo está señalizado, y para su visita os desaconsejamos llevar nevera, colchonetas y trastos varios… y eso sí ¡¡un buen calzado!! ya que la bajada es algo resbaladiza y con mucha pendiente.

Inicio del Arenalet de na Clara

Cuando por fin avistas la playa desde las alturas, no puedes dar crédito a lo que están viendo tus ojos, parece que te acabas de teletransportar al Caribe y a un precio mucho más económico jejeje

Desaconsejamos totalmente ir a esta playa un día de oleaje, ya que puede ser bastante peligrosa. El entorno es idílico para desconectar y disfrutar de la naturaleza y de ¡¡este paraíso!! 

“Sé un turista responsable y vuelve al apartamento o al hotel con todo lo que has traído, incluidos papeles, latas, bolsas de patatillas, plásticos… no hay que olvidar que la playa es de todos y tenemos que cuidarla”

Cuando vuelvas al parking donde has dejado el coche, si te desvías por la carretera a mano derecha (puedes ir caminando perfectamente), encontrarás “Cala Mata”. No hay ningún cartel de señalización, y se accede atravesando un camino entre casas particulares.

Es muy tranquila, nosotros la visitamos en pleno mes de Agosto y habían alrededor de unas 10/12 personas. Ideal para un buen baño y de mejor acceso para menores o personas con dificultad de movilidad.

Cala Mata

5. Cala Pi y sus casitas de pescadores: 

Esta playa es una opción perfecta para pasar el día. Se encuentra a 40 km de Palma centro, en la zona este de la isla. Presenta fácil acceso, así que es ideal para visitarla con niños, ya que es muy tranquila, sin corrientes ni oleaje.

En sus alrededores, antes de bajar los 147 escalones que la separan de la zona de parking, hay hoteles, restaurantes, cafeterías, souvenirs y supermercados. Se encuentra enmarcada entre dos acantilados, y en ella están las típicas casitas de pesqueros blancas y verdes.

Atardecer en Cala Pi

Un buen plan es ir a partir de las 18h de la tarde, cuando el sol empieza a caer, la temperatura es más agradable, el agua está tranquila y hay mucha menos gente. En el camino de bajada, desviándote de los escalones a manos izquierda, hay una roca saliente, conformando un mirador de la cala espectacular ¿te atreves a asomarte?

Mirador de Cala Pi

6. Valldemossa, el pueblo más bonito de la Sierra de Tramuntana:

Valldemossa es uno de los pueblos más conocidos de la Sierra de Tramuntana, y por algo será. Sea la época del año que sea, siempre es un buen plan venir a dar un paseo, y debido a su cercanía al centro de Palma, unos 15-20 minutos en coche, consigues trasladarte a un mundo totalmente diferente al de la capital.

Sus calles empedradas exclusivamente peatonales, sus típicos patios mallorquines y su rico patrimonio cultural, hacen que sea nuestro pueblo favorito de la isla, digno de una visita en vuestro viaje a Mallorca.

Callejuelas de Valldemossa

Tras dejar el coche en el parking de pago (de lunes a domingo), podréis adentraros por sus calles, la mejor manera de descubrir el pueblo es perderse por él. Buscar el lavadero tradicional, la farmacia, el mirador pasado el puente, y los jardines con forma de laberinto 😛

Si lo visitáis el domingo por la mañana, podréis pasear por su típico mercadillo con productos gastronómicos y artesanos. En agosto se llevan a cabo las fiestas populares y encontraréis sus calles decoradas con serpentinas de colores.

Callejuelas de Valldemossa

Pero lo que sería un pecado mortal, sería irse de Valldemossa sin comerse una “coca de patata” y tomarse un “granizado de almendra” en la cafetería de Ca Na Molinas. Mira que hemos viajado a diferentes lugares del mundo, y nunca hemos encontrado un granizado de este tipo en otra parte, des del momento en que lo probéis, cada vez que vayáis a Mallorca os sentiréis con la necesidad de volver a deleitaros.

Lo más bonito de Ca Na Molinas  es su patio interior, donde degustaréis esta delicatessen acompañados del canto de diferentes gorriones que juguetean a tu alrededor.

Desayunando Coca de Patata y Granizado de Almendras en Ca Na Molinas

7. Caló dels Reis, otra perla de la isla:

Esta calita ha sido todo un descubrimiento, y desde entonces ha pasado a formar parte de nuestra lista de favoritos de la isla. Junto a la Playa del Mago y a la Playa de Portals Vells, se encuentra esta preciosidad, que si la buscas en google maps es posible que no os salga.

Para ello, tenéis que poner en el gps “Avinguda de Portals Vells”, aparcar el coche allí y buscar las escaleras que bajan a la playa junto a una mansión que quita el hipo jejeje

Caló dels Reis

Es de fácil acceso, y te puedes asentar tanto en la zona de rocas como en la parte de la arena. En la zona de arena hay un chiringuito donde se venden helados, patatillas, refrescos… y en el que también se pueden alquilar tablas de paddle surf, algo que se ha puesto muy de moda últimamente en las playas de la isla, eso si no te chocas con un pelícano gigante…

Su agua turquesa y sin apenas oleaje nos ha robado el corazón, y al estar a unos 20 minutos en coche de palma centro y de aparcamiento sencillo, se convierte en una de nuestras favoritas.

Caló dels Reis

8. ¿Dulce o salado? En Rolling Ice Cream tenéis de todo:

¿Es la hora de desayunar o merendar pero no tienes claro si te apetece dulce o salado? Este pequeño rincón en la playa de palma, concretamente en la zona de Can Pastilla, os ayudará a salir de dudas. Rolling Ice Cream es un pequeño local con una carta de dulces para todos los gustos.

Desde los famosos “rolling ice cream”, hasta tortitas con todos los toppings que hayas imaginado, vasos de leche con cereales, batidos… y los mejores bowls de açai que hemos probado nunca, de hecho os aseguramos que crean verdadera adicción.

Al ser un local pequeño es posible que se llene rápido y tengas que esperar un ratito a que se desaloje una mesa, pero eso no es problema, ¡¡porque tienes la playa justo enfrente!! Esta abierto todos los días de lunes a domingo menos los jueves, de 09:30h a 13h y de 16h a 20h. Podéis pispear su instagram para haceros una idea de semejantes delicias 😛

Tortitas de plátano, kinder bueno y chocolate blanco

9. El Caló d’es Moro o la joya de la isla:

Sin lugar a dudas este es el secreto peor guardado de la isla, y es que no nos sorprende, un lugar así merece ser dado a conocer y disfrutado por todo aquel que la visite. Durante mucho tiempo esta pequeña cala de arena blanca y aguas turquesas transparentes, fue relativamente desconocida debido a la dificultad que presentaba llegar a ella, ya que tan solo la gente de la isla la conocía.

Pero de hace unos años para acá, ha pasado a ser un secreto a voces, y esta playa paradisíaca puede llegar a estar muy abarrotada los meses de verano. Se encuentra en el sur-este de la isla, a unos 6 km de Santanyí, y para llegar a ella, deberás dejar el coche en el parking habilitado casi al final del Carrer de l’Era de sa Roca y caminar 1,5km aproximadamente hasta llegar.

Caló d’es Moro

Es una playa que tan solo dispone de 40 metros de ancho y en los meses de verano es difícil asegurarse un hueco en la arena. Para bajar a ella, has de hacerlo por una pendiente bastante acentuada, por este motivo os aconsejamos llevar un buen calzado y evitar cargar con nevera, sombrilla, colchonetas… 

No hay servicios ni de restaurante, sombrillas, hamacas, deportes de agua, socorrista… os aconsejamos visitarla a primera hora del día en caso de que lo hagas en temporada alta, ya que ver este paraíso llenísimo de gente te puede decepcionar bastante.

Bajada al Caló d’es Moro

Ya que estáis por la zona, os podéis acercar a sus playas vecinas, tan impresionantes como ésta: Cala s’Almuina, Cala Llombards y Cala Santanyí. 

“Sé un turista responsable y vuelve al apartamento o al hotel con todo lo que has traído, incluidos papeles, latas, bolsas de patatillas, plásticos… no hay que olvidar que la playa es de todos y tenemos que cuidarla”

Caló d’es Moro

10. Playa de “Es Cargol”, una caminata al paraíso:

Una de las playas más remotas y menos visitadas de la isla, pero no por ello menos espectacular, sino al contrario, es Es Cargol. Se encuentra en la zona sur de la isla, a unos 40km de Palma centro, pero a diferencia de las anteriores, a esta hay que caminar un ratito para llegar.

Se ha de dejar el coche en la carretera que llega hasta el “Faro de Ses Salines”, y una vez allí, adentrarse caminando por el camino que llega al faro y girar a mano derecha desde donde empieza un camino de piedras hasta la playa. Son 2km de caminata, que se sortean en unos 25-30 minutos, dependiendo de lo cargado que vayas y la calor que haga 😛

Faro de Ses Salines desde donde empieza el camino a Es Cargol

Parece que nunca vas a llegar, pero os aseguramos que cuando divisáis la playa por primera vez a lo lejos, creéis haber llegado al paraíso. Son 500 metros de playa de arena blanca y aguas cristalinas con muy poco oleaje, lo que viene siendo una piscina natural 😛 Es posible que en ocasiones encuentres grandes cantidades de algas secas.

No dispone de servicios de restaurantes, sombrillas, hamacas, socorrista… pero no hacen ninguna falta, un buen libro y la mejor compañía y no necesitaréis nada más.

Playa de Es Cargol desde las alturas

Es una buena playa para hacer snorkel, ya que el fondo marino es increíble y está muy bien conservado. No está de más decir que a esta playa apenas llegan servicios de limpieza, por lo tanto es aconsejable que si la vas a visitar no dejes nada, para que el viajero que venga después de ti la pueda disfrutar en las mismas condiciones, es más, si ves algun plástico, bolsa, lata de refresco… no dudes en llevártela contigo de vuelta y depositarla en los contenedores que hay a la entrada del faro 🙂

Disfrutarla y no se lo contéis a nadie, será nuestro secreto mejor guardado 😛

Disfrutando de Es Cargol en pleno Agosto

11. La Calobra, o la guarida de piratas mallorquina:

En la costa norte de la isla, se encuentra uno de los lugares más bonitos de la isla, y si no nos creéis, ya nos lo diréis vosotros después de conocerlo. Escondida entre acantilados junto a uno de los torrentes más famosos de la isla, el “Torrent de Pareis”, se encuentra la playa de “La Calobra”.

Es bastante difícil de llegar, ya que la carretera que te lleva hasta allí, es casi tan emocionante y arriesgada, como la visita a la misma playa. No apta para aquellos que se marean con facilidad, pero con unas vistas impresionantes.

¿Veis por donde pasa la carretera por la que tenéis que pasar con el coche?

Desde Palma se tarda un poco más de hora y media en llegar, y tan solo hay un único parking de pago para dejar el coche. En cuanto llegamos, nos encontramos con una pequeña playa de unos 30 metros de agua cristalina y rodeada de restaurantes, los únicos de la zona (y con precios bastante desorbitados por ese mismo motivo).

Es una zona preciosa, en un entorno idílico. Apenas hay oleaje y como la mayoría de personas prefieren la playa de “El torrent de Pareis”, no suele tener a muchos bañistas.

Playa de Sa Calobra

Al llegar a esta primera playa, si continuas caminando a mano derecha por el paseo junto al mar, llegaréis a una serie de túneles que atraviesan la montaña para llegar a la playa del “torrent de paréis”. Tenéis que tener especial cuidado al atravesar estos túneles, ya que filtran agua y el suelo es bastante resbaladizo.

A mitad de camino, en el túnel, se abren una especie de ventanas naturales que ofrecen unas vistas espectaculares de lo que os espera al otro lado.

Playa del Torrent de Pareis

Una vez al otro lado del túnel, llegaréis a un valle impresionante, al cual las fotos no le hacen ningún tipo de justicia. Ahí mismo, junto al mar, se encuentra ese espectáculo de playa entre dos rocas gigantes, algo totalmente mágico que solo puede ser obra de la naturaleza.

La zona de baño de aguas cristalinas y turquesas, está limitada por unas bollas para evitar que bañistas y barcos compartan el mismo espacio y minimizar riesgos, por este motivo, es muy importante respetarlo.

Valle junto a la playa

Os animamos a que os adentréis por el valle en vuestra visita a la playa, nosotros lo hicimos y encontramos rincones precioso, parecía que estuviésemos en un lugar totalmente diferente, además, si tenéis la suerte de que haya llovido días antes, podréis contemplar los riachuelos que se forman y su peculiar efecto espejo del entorno.

Si vais en temporada alta, es probable que encontréis bastantes turistas, pero no os desaniméis, estáis en un lugar único 🙂

Valle de Sa Calobra

Pues hasta aquí llegan nuestros 11 lugares favoritos de la isla, nuestros secretos mejor guardados. Esperamos que algún día tengáis la suerte de disfrutarlos y conocerlos, al igual que hemos hecho nosotros. Esta isla es un auténtico paraíso, solo hay que saber encontrar estos rinconcitos.

Y por cierto, si vais a visitarla, no olvidéis contratar vuestro SEGURO DE VIAJE. ¿Sabéis porqué es tan importante llevar seguro? En este post os lo contamos y os proporcionamos un 5% de descuento si reserváis a través de nosotros 😛

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